"Hola, qué tal?" Tu sonrisa y perdí por goleada
Te apoderaste al instante de mi ocio
Y al fin y al cabo pude entender que hiciste negocio

Sin mucho más que hablar, nos despedimos
Comprobé que ya era inútil extender ese partido
Colgué los timbo y baje la persiana..
Sin embargo tu autoestima cascoteó mi ventana
Sugerías necesitar mi delirio
Para ganar espacio me mostré cual tipo tibio
Empezó a inquietarte mi nueva conducta
Pero caí derrotado por tus brotes de astucia.
Salta la banca - Quién dice?
No hay comentarios:
Publicar un comentario